Situación de la poesía en Madeira

Coordinación de Leonor Martins Coelho

6 horas- diciembre

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Un insecto palpita en la voz antes que el sol nazca y hay una voluntad física de cortar la madrugada como quien reparte pan o manzanas. a estas horas las metamorfosis se dan en el interior de los frutos y de las aguas, se alongan las vidas en la avidez sentimental de las bocas en la amarra litoral de los cuerpos engolfados en la espiral silenciosa de los bucios fecundados. un vientre es un cosmos indescifrable. un muelle es un destino incierto entre la voluntad de permanecer y la amenaza de los lugares estancados. los dedos palpan horizontes incólumes en la imaginación de los rostros adormecidos incluyendo la curva sensible de tu cuerpo. aquí estoy o de aquí parto no se todavía qué lugar habito, mas contigo me encuentro en el borde fresco y tenue de un vasto sueño edificado entre el día de ayer y la desmedida madrugada de la espera

carretera de un día único que siempre recomienza.

A la busca de sentido te escribo. dentro de la escritura estaré al tanto de la lucidez con que te pierdes en las constelaciones del sueño. este es el arte de mi compromiso y riesgo.

[Strada de um dia só. 32 momentos dum percursoLisboa, Átrio, 1995, pp. 27-28]

Necesito que crezca esta página

robé al poema
de un amigo
palabras que junté a la desbandada
lentísima recuerdo
descalabro
ceniza y magua

uncí la maraña
y ovillé todas las palabras que había
con un hilo que tendí desde el corazón

a esto alguien lo llamará libro
a esto yo lo llamo leve velo de azur
el color de mi iniciación

ningún engaño sin embargo
lo identifique con los márgenes
que me paralizan
de azur lo hice no para que fuese mar
infinitas aguas profundas
sino que fuese la mas pura lejanía
la imitación de la música
que nace de los mentales dentro de la luz

el polvillo mas puro
que me asegure el tono de los días
la mancha transparente
de un arroyo claro
atrás de los ojos.

[Protesto e Canto de Atena, Leiria, Editorial Diferença, 2001, p. 13]

17

quedo sin haber llegado al final de este cuaderno
tal modo de andar es sólo el comienzo
de una carretera que circula en sentido contrario
antes que los pájaros partan en otoño

importa que el rostro se explore
porque todo es un misterio
los ojos los caminos
la gravedad del corazón
el alfabeto con que se escribe el recuerdo
todo el viaje es dolor
y un centelleo de júbilo

desde que me cubrieron de presagios
seguí
por estos cursos de agua
y de flores de jazmín

una polvacera se alza
como si fuese nuestra voz de antaño
una vez más todo se puebla de bordes
y pertenencias felices

todo otra vez se parece
a la hora en que acabamos de nacer

[“O círculo – 7º dia”, en Água de mel e manacáPorto, Campo das Letras, 2002, p. 101]

f

Quien entre los brezos
pintó de cárdeno el jacarandá
la perfumada glicinia la flor araña
sabe por qué se dice así una pena
disgusto de indescubrimientos y mareas estancadas
a pesar de la vocación ondulante de las planicies

y se salva el clamor de los mares esféricos
acogidos al confín de los taludes
en los lugares propensos a la locura febril
de los marineros a la intensa vibración
de las gemas más profundas
a la estrecha orilla donde un país se alonga sin verse

tal como isla
gota de magma
reflejo de un fuego viejo
desde una forja marina
brote de vértigo plantado en una ola
para que de él creciese
genuino y fértil
un pedazo de mundo

[“Uma nesga de mundo”. En Ilha nº 5. (coord. de José António Gonçalves), Vila Nova de Gaia, 7 dias 6 noites, 2008, p. 35]

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