“Ignoramos nuestra verdadera estatura
hasta que nos ponemos en pie”,
Emily Dickinson

En 2013, la Delegación de Igualdad del Excmo. Ayuntamiento de Lucena, en Córdoba, publicaba “Mujer arte, Premios Literarios 2012”, una revista que recogía los textos ganadores de dicho concurso en la edición del año anterior.

En esa revista, la poeta cordobesa Juana Castro publicaba a su vez un artículo que poco tiempo después trasladé a la revista Tendencias21, y que por lo tanto está en Internet desde ese mismo año, bajo el título de “La escritura de mujeres, un capital simbólico que no se hereda”[1].

En este trabajo, Castro hacía referencia a dos conceptos alrededor de los cuales podríamos articular la siguiente conferencia: “fuera de campo” y “capital simbólico”. El primero de ellos, nos lleva al cine. Escribe Castro: “Fuera de campo es una expresión usada en los lenguajes audiovisual y cinematográfico. Cuando la cámara enfoca, limita el espacio y al encuadrarlo deja fuera parte de la realidad”.

Más adelante, la poeta sigue diciendo, tomando como referencia un trabajo previo de la poeta argentina afincada en España, Noni Benegas [2]‎:“En el mundo real, encuadrado por lo que llamamos cultura, las actuales protagonistas autoras-escritoras y su escritura, sus textos, están fuera decampo. Y lo están porque no cuentan, no tienen presencia ni poder, prácticamente es como si no existieran, a pesar de la importancia de su número y de su obra”[3].

El segundo término, ‘capital simbólico’, nos traslada a la cultura y hace referencia a la ‘acumulación’ inmaterial de valores, símbolos, significados, memoria, cosmovisiones, etc. que constituyen nuestra tradición (presente y pasada). De él dice Castro: “El capital simbólico no es asunto baladí. Forma y conforma el imaginario colectivo, del que cultura y humanidad se nutren, y lo trasladan y trascienden de generación en generación. Pero…”.

Ese “pero” se refiere a que la escritura de mujeres, advierte Castro, no forma parte del “canon”; de ese capital simbólico. Por eso “así andamos todas, huérfanas de madres literarias y sin capital simbólico que llevarnos a la boca”, sigue diciendo la poeta cordobesa.

La investigadora de la Universidad de Valencia Ana López-Navajas[4], autora en 2014 del estudio “Análisis de la ausencia de las mujeres en los manuales de la ESO: una genealogía de conocimiento ocultada”[5], ha señalado que tal efecto no cae sólo sobre las autoras, sino que “la exclusión de la producción cultural de autoría femenina y del protagonismo femenino significa que se nos sustrae -insisto, a todos- buena parte de nuestro acervo cultural. Hay una transmisión cultural deficiente que nos empobrece a todos”.

Juana Castro

Juana Castro

Pero volvamos a las palabras de Juana Castro y a la literatura. Como ‘solución’ a esta situación en este ámbito específico, la poeta propone: “desempolvar/desenterrar a las autoras olvidadas y vueltas a olvidar; (…) seguir rastreando, redescubriendo”. En definitiva, que se saque a la luz a esas escritoras que han quedado a la sombra porque la historia no les ha otorgado el lugar que merecen.

Quizá fuera –al menos en parte- este afán de visibilizar y de conocer a esas autoras que nos faltan como referentes de vida y de escritura (y que son como ventanas, patios; la esperanza, una compañía; posibilidades, todas las posibilidades…) lo que llevó a Juana Castro y a otras poetas españolas a organizar, entre 1996 y 2005, los llamados Encuentros entre mujeres poetas.

Estos encuentros se celebraron durante esos años en Vigo, Córdoba, Lanzarote, Málaga, Barcelona, San Sebastián, Granada, Vitoria-Gasteiz, Montevideo y Madrid; y en ellos participaron figuras destacadas de la poesía de nuestro tiempo, como la ya mencionada Noni Benegas, Concha García, Elsa López, Olvido García Valdés, Aurora Luque, Chantal Maillard, Ángela Serna, Chus Pato, Ángeles Mora, Ana Rossetti, María Cinta Montagut o Julia Barella.

En octubre del año 2013, y siguiendo la estela de estos Encuentros, mujeres poetas de diversas partes de España, entre ellas Juana Castro, impulsamos Genialogías: XI Encuentro entre mujeres poetas[6], una actividad que tuvo lugar en la Fundación Entredós de Madrid y al que asistieron un total de 30 poetas españolas de distintas generaciones.

A partir de ese momento, estas reuniones se han seguido repitiendo cada seis meses. En 2015, finalmente, se institucionalizaron bajo la forma de la Asociación Genialogías de poetas mujeres, que en la actualidad cuenta ya con cerca de 50 socias[7] de toda España.

Con respecto a aquellos primeros Encuentros de poetas mujeres, no sabemos lo que se habló allí; desconocemos los textos que se pusieron en común, los testimonios que quedaron escritos. Al parecer esos documentos se conservan sin un ‘procesamiento’, sin que nadie haya realizado un trabajo de investigación exhaustivo ni analizado lo que escribían, hablaban, compartían entonces aquellas mujeres, grandes poetas, tan necesarias…

Al menos esto es lo que me contó Concha García, en una conversación que mantuve con ella hace unos años, y en la que me propuso realizar una labor de investigación sobre el tema, que hube de rechazar por falta de tiempo. García se dirigió entonces a la poeta egabrense Luci Romero, que tampoco pudo abordar el trabajo. Desde entonces (esto era el año 2013) no he vuelto a saber nada de ese material.

Por fortuna, desde que nosotras comenzamos con las reuniones de Genialogías, la cuestión testimonial ha resultado más sencilla, gracias a Internet y todas sus posibilidades. Así, de nuestros encuentros, recitales, iniciativas y actividades ha quedado constancia tanto en el blog de la Asociación[8], como en la página web[9] que finalmente elaboramos para Genialogías; y también a través de redes sociales[10] habilitadas para divulgar en la medida de nuestras posibilidades la voz, presencia y obra de las mujeres poetas.

mujeres

Justicia Poética Ya, el manifiesto

Sin duda, fue esta saludable presencia de la Asociación Genialogías en redes sociales e Internet lo que dio mucha visibilidad a una de nuestras primeras acciones, la publicación del Manifiesto Justicia Poética Ya.

Esta acción tuvo el siguiente antecedente: El 25 de junio de 2015, en el suplemento ‘El Cultural’ del diario El Mundo[11], Jesús García Sánchez –más conocido como Chus Visor– declaró: “Lo siento, la poesía femenina en España no está a la altura de la masculina. No hay mujeres poetas comparables a lo que suponen en la novela Ana María Matute o Martín Gaite (…). Desde la generación del 98 y todo el siglo XX no hay ninguna gran poeta, ninguna (…) Hay muchas que están bien, como Elena Medel, pero no se la puede considerar, por una Medel hay cinco hombres equivalentes”.

Dado que Jesús García Sánchez es el editor y propietario de Visor Libros, uno de los sellos de poesía más importantes de España desde hace 45 años, y el primero en distribución en Hispanoamérica; que el editor participa como miembro del jurado de numerosos premios de poesía concedidos por instituciones públicas, cuya dotación se paga con el dinero de los impuestos de la ciudadanía; y que dichas instituciones tienen acordada con Jesús García Sánchez la publicación en su editorial de los libros ganadores, nos pareció que no podíamos quedarnos impasibles ante semejantes declaraciones.

En consecuencia, nos decidimos a publicar un manifiesto de denuncia, con una campaña de recogida de firmas en la plataforma change.org[12] y en un blog específico[13]. Entre ambas plataformas conseguimos reunir más de 3.000 firmas del mundo de la cultura y afine[14], en un breve periodo de tiempo. Además, la acción tuvo muchísimo eco mediático, pues de ella hablaron los principales medios de comunicación españoles (El Mundo[15], eldiario.es[16], Diagonal[17], El confidencial[18], El País[19], etc.), a lo largo de los meses de julio y agosto de 2015.

El manifiesto reclamaba, entre otras cosas, que los premios de poesía públicos garantizasen la ausencia en ellos de miembros del jurado con un criterio clara y públicamente sesgado contra la poesía escrita por mujeres (algo que iría en contra del artículo 14 de la Ley Orgánica 3/2007 de 22 de marzo para la igualdad efectiva de mujeres y hombres) o que asegurasen que intereses del negocio editorial no rigen el destino de los fondos públicos.

¿Qué hemos conseguido desde la Asociación Genialogías, por ahora, con esta acción? De momento, no tenemos constancia de que el modo de obrar de los organizadores de los premios públicos de poesía en España haya cambiado sustancialmente. Lo que sí nos parece es que el revuelo mediático que provocó la publicación de nuestro manifiesto ha modificado lo ‘políticamente correcto’ al hablar de la poesía escrita por mujeres en España; pues comienza a notarse cierto reparo en denostar o no apoyar públicamente la buena poesía escrita por mujeres en nuestro país. Esto último es una apreciación personal, que no puedo avalar con cifras.

A rebufo de la polémica, además, parece haber surgido en las editoriales[20] una mayor conciencia de la necesidad de reconocer la poesía escrita por mujeres; así como de la posibilidad de hacer negocio con sus obras, algo que hasta ahora las editoriales no parecían tener en consideración –al menos, no tanto-, y eso a pesar de que en España leen más libros las mujeres que los hombres, según barómetro del CIS[21] sobre hábitos de lectura publicado en 2014 (en este, el 50% de las mujeres se declararon lectoras habituales, frente al 40,8% de los hombres).

Estos logros están bien para empezar, pero no nos parecen suficientes. Desde su creación, la Asociación Genialogías ha tenido claro, quizá, dos objetivos principales: El primero, conocernos las unas a las otras y, a través de ese conocimiento, generar un reconocimiento (de otras autoras, de nosotras mismas). Las reuniones semestrales y los recitales que en ellas organizamos, y en los que se sortean los nombres de las poetas que leerán cada vez para no repetirnos, nos ayudan en este punto.

El hallazgo de otras poetas, realizado en un ámbito en que tratamos de potenciar la sororidad, nos nutre y nos ayuda a tomar fuerzas para seguir con nuestra labor creativa en el complejo contexto ninguneante que a menudo constituye para nosotras la sociedad actual, por tradición acostumbrada a obviar la voz de las mujeres; y no solo la poética.

El segundo objetivo de la Asociación Genialogías es mucho más ambicioso: Nosotras aspiramos a cambiar el canon, a sacar del fuera de campo la poesía de calidad escrita por mujeres en España, para trasladarla al lugar que merece. Con ello, pretendemos devolvernos a todos esa parte de capital simbólico perdido; esa riqueza imprescindible y necesaria que tantas mujeres poetas de nuestro país han ido elaborando, a menudo desde la oscuridad y el anonimato.

¿Por qué razón? Porque, tal y como advierte de nuevo Ana López-Navajas[22], “el desconocimiento de la tradición literaria femenina” repercute negativamente en la “falta de autoridad social de las mujeres”; y ya sabemos los graves problemas que se derivan de esa ausencia de autoridad y reconocimiento. Merced a ella, se produce la legitimación de la invisibilización, de la cosificación de las mujeres e, incluso, en última instancia, de la violencia contra ellas.

Pero no solo queremos cambiar el canon para evitar problemas. También porque pretendemos abrir posibilidades a las mujeres; todas las posibilidades. Consideramos que, en la medida en que la labor de las mujeres –cualquier tipo de labor- sea más visible en el ámbito público, las niñas, las jóvenes y todas las demás tendrán más posibilidades de verse a sí mismas como capaces, creativas, competentes, etc. En definitiva, porque consideramos que, parafraseando a Heráclito “el carácter de una mujer es su destino” (y nuestro carácter a menudo lo conforman nuestras creencias sobre nosotros mismos). Esto ya se ha constatado en diversos estudios realizados en otros campos, ajenos a la poesía.

Por ejemplo, en 2012, una investigación[23] llevada a cabo en 495 poblaciones de la India por economistas del Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT, EEUU) reveló que el hecho de que las mujeres tengan puestos políticos importantes influye de manera positiva en las vidas de las mujeres jóvenes, al fomentar un aumento de sus expectativas y posibilidades, por un efecto de imitación de modelos. También está demostrado[24] que, en parte, la causa del techo de cristal que encontramos las mujeres para el desarrollo completo en muchos ámbitos son los estereotipos. Estos, incluso aunque no nos demos cuenta, pueden influir sobre las elecciones y decisiones que afectan a nuestra carrera profesional, artística, científica, etc.

Las poetas de la Asociación Genialogías sentimos, por tanto, la necesidad y el deber de aportar nuestro granito de arena a la modificación de los relatos de la sociedad que nos limitan a todas y que nos empobrecen a todos. Nuestro aporte en esta dirección, y como no podía ser de otra manera, habremos de hacerlo a través de aquello que amamos: la poesía.

La Colección Genialogías

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¿Cómo se modifica un canon? ¿Qué podemos hacer nosotras para modificar el canon, para que las grandes poetas aparezcan al mismo nivel que sus homólogos masculinos? ¿Cómo podemos llevar esas voces y obras importantes de la poesía española escrita por mujeres al ámbito mediático, de la crítica, de los libros de texto, de la educación?

Todas estas preguntas nos asaltaron desde el inicio de las reuniones de la Asociación Genialogías. Desde entonces, nos pareció clara la escasa presencia de mujeres poetas en el canon literario de nuestro país: Las mujeres poetas de nuestra historia reciente prácticamente no existen para los libros de texto de la enseñanza primaria y secundaria, una ausencia que impide a las profesoras y maestras transmitir esas voces a sus alumnos. Las obras de estas poetas tampoco están presentes –al mismo nivel que las de los autores- en librerías, bibliotecas, medios especializados, etc.

Para transformar esta realidad, se nos ocurrió que la mejor manera era poner en marcha una colección de poesía que rescatase grandes libros de poesía escritos por mujeres durante el siglo XX y principios del XXI. En la lista inicial y provisional de 10 primeras poetas ‘escogidas’ para publicar aparecían los nombres siguientes (marzo de 2014[25]): Ana María Moix, María Victoria Atencia, Julia Uceda, Ana Rosetti, Juana Castro, Chantal Maillard, Olvido García Valdés, Blanca Andreu, Paca Aguirre y Luz Pichel.

El nombre escogido para la colección fue el mismo que el de la Asociación, “Genialogías”, un neologismo creado a partir de dos términos: “genealogía” (en referencia a la intención de generar una “familia” con las voces de nuestras antecesoras) y “genia” (en este caso, en referencia a la enorme calidad poética de las autoras que pretendíamos reeditar).

A partir de este ‘bautizo’ pusimos en marcha, en colaboración con Ediciones Tigres de Papel, nuestro proyecto, con la aspiración profunda de promocionar y divulgar voces de grandes poetas españolas. Escogimos Ediciones Tigres de Papel para llevar a cabo esta iniciativa, por un lado, porque dos de sus entonces editoras (Cecilia Quílez y Mara Troublant) forman parte de la Asociación Genialogías (el tercer editor es Paco Moral, al que quiero mencionar aquí por su labor y generosidad, que tanto nos han ayudado).

Maria Victoria Atencia

Maria Victoria Atencia

Por otro lado, porque esta editorial nos ofrecía la posibilidad de editar los libros en papel y en las principales versiones de libro digital del mercado. Esta última característica, pensamos, podía abrir más vías de divulgación de los textos. En la actualidad, hemos publicado ya dos poemarios: Marta & María, de María Victoria Atencia; y Los cuerpos oscuros, de Juana Castro.

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Para 2017, tenemos programados además otros dos libros (confirmado el poemario Poemas de Cherry Lane, de Julia Uceda); y tenemos intención de seguir, hasta crear una extensa colección que dignifique y visibilice la excelente poesía que han escrito las grandes poetas de nuestro país en las últimas décadas. Los libros van acompañados por un prólogo y/o una entrevista a las autoras, con los que se pretende complementar la información sobre ellas.

Es hermoso constatar que, ahora, compañeras de la Asociación que son profesoras de instituto o de universidad, pueden por fin programar a las autoras de la Colección Genialogías en sus clases gracias a que, por fin, estos textos están a su alcance; algo que antes no ocurría, lo que impedía que las voces de esas poetas llegaran a los alumnos y alumnas.

También resultó hermoso el proceso por el cual conseguimos los fondos necesarios para la publicación de los dos primeros libros de nuestro Colección. El 21 de enero de 2016 pusimos en marcha en la plataforma de crowdfunding VERKAMI[26] una campaña de micromecenazgo colectivo con el que en principio se pretendía alcanzar un presupuesto de 4.000 euros, que iría destinado a la publicación de los primeros libros, a presentaciones, promoción, envíos institucionales y personalizados, etc. Pero, mucho antes de finalizar el plazo, el objetivo estaba conseguido; y al final del proceso habíamos alcanzado una recaudación total de más de 6.000 euros.

A continuación, la labor editorial fue ardua y compleja porque las componentes de nuestra Comisión Editorial[27] (con Paco Moral siempre con nosotras) hubimos de compaginar la realización de entrevistas, prólogos, corrección de textos, decisión de diseño de portada[28], etc. con realidades familiares en algunos casos muy complejas y con nuestras profesiones. Así que las horas que hemos sacado y sacamos para la Colección han sido causa de bastante cansancio y estrés.

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Sin embargo, todo ha merecido la pena. Al final, los libros quedaron impecables, sus presentaciones en Madrid (en la Fundación Centro de Poesía José Hierro y en la Universidad Complutense) fueron emotivas, intensas y numinosas; y medios de comunicación como ABC[29], El Día de Córdoba[30], El País[31] o Radio Nacional, entre otros, se han hecho eco de ambas publicaciones.

Aún nos queda mucho camino por andar, pero también tenemos mucho ánimo y deseo de ayudar a sacar de una vez por todas la voz de las mujeres poetas del fuera de campo; y de lograr que nuestro capital simbólico sea cada vez más integrador. Las que nos precedieron y las que vendrán sin duda se merecen todos nuestros esfuerzos.

La Asociación Genialogías en su contexto

La creación de la Asociación Genialogías de mujeres poetas nos ha permitido, además de darnos cuenta de la inevitable ignorancia que muchas de nosotras teníamos sobre la poesía escrita por mujeres en España (consecuencia de la no-aparición o invisibilización de esta); percatarnos de que en nuestro país, desde múltiples focos activos, se están reivindicando las voces y la labor de las mujeres en distintos ámbitos.

Entre otras existe, por ejemplo, CIMA, Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales fundada en 2006, que busca fomentar la presencia de la mujer en el medio audiovisual; la Asociación Clásicas y Modernas, creada en 2009 para impulsar el cumplimiento de la ley de igualdad y que ha desarrollado una “hoja de ruta” para que quienes producen teatro, danza o música se comprometan con la igualdad entre hombres y mujeres; o la Asociación Mujeres en las Artes Visuales (MAV), nacida en 2009 en España con el objetivo de luchar contra la desigualdad de las mujeres en el arte contemporáneo, entre otras.

También se está haciendo un esfuerzo por la igualdad y la visibilidad en el ámbito de las ciencias. Por ejemplo, la Cátedra de Cultura Científica de la Universidad del País Vasco ha creado un exitoso blog llamado “Mujeres con ciencia”[32] que continuamente ofrece información sobre mujeres científicas y la divulga a través de redes sociales. Este blog cuenta ya con más de 20.000 seguidores en Facebook y casi 10.000 en twitter.

Por otro lado, el año pasado, el grupo L’Oréal, a través del programa de la UNESCO “Women in science”, lanzó el manifiesto “Cambia las cifras”[33], que buscaba dar visibilidad a la labor de las científicas españolas y valorar su aportación. En nuestro país, actualmente, menos del 20% de puestos de responsabilidad en ciencia están ocupados por mujeres. Otro ejemplo: en un centro como el CSIC, que tiene un 60% de becarias, solo un 25% de ellas llega a puestos de responsabilidad, como ha denunciado[34] la profesora de investigación de dicho centro, Flora de Pablos.

Para nuestra mente, acostumbrada al pensamiento poético, todo este movimiento a favor de la visibilidad de las mujeres puede parecer un símbolo del resurgir de las antiguas diosas, tan diversas pero durante cientos de años escondidas o banalizadas bajo la sombra de “Dios Padre” y de una “Deméter” solo abnegada y sufriente (como si las estaciones o los ciclos no existieran; lo que supondría otra imposibilidad: la inexistencia de la música).

Tal vez dicho movimiento pueda parecernos también el símbolo del fin de una era marcada por otros mitos, como el del Progreso, que tanto han impulsado la degradación del planeta; el símbolo de un momento en que se ha vuelto necesario recuperar del fuera de campo otro capital simbólico, para asegurar nuestra propia supervivencia.

Así que, desde esta perspectiva, nos movemos por este camino con la ilusión (nótese que ilusión puede ser tanto una visión imaginaria como un sentimiento) de aportar algo a la construcción de dicho camino. Personalmente, a mí me gusta pensar que andamos siguiendo la estela de Christine de Pizan, primera escritora profesional de la historia y autora de La ciudad de las damas, considerado el primer libro escrito en el mundo para defender la verdadera valía de las mujeres. Y en esto trabajamos, a la búsqueda del interior del campo; para sacarlo a la luz y así pertenecer.

Un estudio en marcha

Además de seguir adelante con seminarios, reuniones, recitales, etc. , la Asociación Genialogías está elaborando actualmente un ambicioso estudio sobre la presencia y relevancia de la poesía escrita por mujeres en los premios de poesía públicos más importantes de nuestro país.

Dirigido por la escritora y miembro del TEAM Europe de la Comisión Europea y de la Asociación Genialogías, Nieves Álvarez Martín, este estudio abarca un total de 47 premios. Sus conclusiones aún no están cerradas, pero sí que contamos ya con un adelanto.

Las conclusiones provisionales de este informe apuntan claramente a que la poesía escrita por hombres gana más premios que la escrita por mujeres en España; que los jurados calificadores de los premios literarios están compuestos, mayoritariamente, por hombres; que estos premios no cumplen con la Ley de Igualdad Efectiva, porque la paridad en los jurados brilla por su ausencia; y que las grandes editoriales ejercen un control importante sobre estos premios.

La publicación de este estudio está prevista para el próximo otoño, y creemos que podría redundar, no solo en una mayor visibilidad de la poesía escrita por mujeres en nuestro país (si conseguimos que se establezca la paridad en los jurados y que desaparezca el sesgo del interés editorial en ellos) sino también en una mayor transparencia de estos concursos, lo que también podría favorecer, simplemente, a la poesía de calidad que se escribe en nuestro país.

Conclusión

A modo de conclusión, señalaría que el Proyecto Genialogías es un proyecto en marcha, al que auguro un largo recorrido; un proyecto que, a pesar de su especificidad, no camina solo sino en consonancia con otros muchos proyectos que, en última instancia, buscan lo mismo que nosotras: restaurar y devolver su sitio a las mujeres en la sociedad.

Busca valorar la voz de las mujeres, su papel en el mundo; dignificar dicho papel, darlo a conocer e incluso conocerlo. No es tarea sencilla ni de un solo día: nos enfrentamos a la labor titánica de deshacer siglos y siglos de silenciamientos.

Como es obvio, nosotras hacemos y seguiremos haciendo este esfuerzo desde el lenguaje. Indagando en el campo interior de las mujeres a través de su voz poética; y sustrayendo –en la medida de nuestras posibilidades- dicha voz del afuera, para reintroducirla en un capital simbólico que debería ser el lugar y la herencia de cualquiera. Nuestro modo de actuación será didáctico, no por imposición; pero soñamos con que se vaya estableciendo de la misma constante e ineludible manera que la lengua materna.


NOTAS

[1] La escritura de mujeres, un capital simbólico que no se hereda, Juana Castro (Mujerarte, Premios Literarios 2012/Tendencias21, 2013).
[2] Noni Benegas, “Las mujeres y la escritura”, Instituto de la Mujer de la Región de Murcia (2007).
[3] En nuestro país, solo el 15% de los libros de poesía que se publican están escritos por mujeres; de los 52 Premios Nacionales de Poesía que se han concedido hasta ahora, sólo cuatro han sido otorgados a mujeres; y, en las antologías, la presencia de mujeres no sobrepasa el 8% (Fuente: Asociación Genialogías).
[4] Ver mi entrevista a Ana López Navajas en Tendencias21 (noviembre de 2015): Ana López-Navajas: “No existe una historia sin mujeres ni una cultura sin mujeres”.
[5] Ana López-Navajas, Análisis de la ausencia de las mujeres en los manuales de la ESO: una genealogía de conocimiento ocultada. Ministerio de Educación de España (2014).
[6] http://www.genialogias.com/Quienes-somos_a31.html.
[7] A 15/9/2016: Elena Rodríguez, Luisa Antolín, Isabel Miguel, Olga Muñoz Carrasco, Isabel Navarro, María Sotomayor, Pilar Martín Gila, Cecilia Quílez, Lola Gil Martín, Diana García, Marisa Campo, Yaiza Martínez, Virginia Ruiz, María García Zambrano, María Prado, Silvia Mandianes, Nuria Ruiz de Viñaspre, Eva Navarro, Nieves Muriel, Emilia Conejo, Elena Fernández Treviño, Myriam Montes, Pilar Verdú, Julieta Valero, Rosana Acquaroni, Ana Ares, Marta Agudo, Idoia Arbillaga, Beatriz Russo, Antonia Díaz, Cinta Montagut, Julia Barella, Vera Moreno, Milagros López, Montse Villar, María Cruz Garrido, Ana Barbadillo, Nieves Álvarez, Juana Castro, Luz Pichel, Ana Mañeru, Eva Chinchilla, Noni Benegas, María Antonia García León, Luisa García Ochoa, María Solís Munuera, María Ángeles Pérez López, Mara Troublant, Adoración Campos, Vicky Frías.
[8] http://genia-logias.blogspot.com.es/.
[9] www.genialogias.com.
[10] https://www.facebook.com/genialogias/;https://twitter.com/JPoeticaYa?ref_src=twsrc%5Etfw.
[11] Nuria Azancot,Chus Visor: “Dicen que los novelistas son vanidosos pero ¡hay cada poeta!”, El Mundo, 26/6/2015.
[12] https://www.change.org/p/a-los-responsables-del-%C3%A1rea-de-cultura-de-instituciones-p%C3%BAblicas-aytos-diputaciones-etc-justicia-po%C3%A9tica-ya-706bfaf2-6165-4989-8e94-fad342ff9c63?just_created=true.
[13] http://justiciapoeticaya1.blogspot.com.es/.
[14] Entre ellos, poetas como Jorge Riechman, Luz Pichel o Isla Correyero; escritores como Milena Busquets; artistas como Eva Loot y Gonzalo Torné; editores como Rosa Lentini o Pepo Paz Saz; periodistas como Pepa Bueno y Maruja Torres; cineastas como Chus Gutiérrez o Mabel Lozano, etc.
[15] ‘Justicia poética’ contra Chus Visor, El Cultural de El Mundo, 2/7/2015.
[16] Paula Carroto, Caso Visor: La poesía también busca transparencia, eldiario.es, 7/7/2015.
[17] Izaskun Sánchez Aroca. “Algunas poetas que Chus Visor nunca leerá”. Diagonal, 3/7/2015.
[18] 
El mundo de la cultura clama contra el sexismo en la poesía española. El confidencial, 3/7/2015.
[19] María Ángeles Cabré. Poetas indignadas. El País, 7/7/2015.
[20] A lo largo de 2016, se han publicado varias antologías de poesía escrita por mujeres en español, como Tras(lúcidas), de Marta López Vilar (editora) (Bartleby, 2016) o 20 con 20. Diálogo con poetas españolas actuales. Rosa García y Marisol Sánchez (editoras),(Huerga& Fierro, 2016). Incluso la editorial Visor parece haber aprovechado la coyuntura, con la publicación de Poesía soy yo. Poetas en español del siglo XX (1886-1960) (2016).
[21] BARÓMETRO DE DICIEMBRE DE 2014, Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).
[22] El desconocimiento de la tradición literaria femenina y su repercusión en la falta de autoridad social de las mujeres, Ana López-Navajas y Ángel López García-Molins. Quaderns de Filologia. EstudisLiteraris Vol. XVII (2012) 27-40. Universidad de Valencia.
[23] Lori Beaman, Esther Duflo, RohiniPande, PetiaTopalova. Female Leadership Raises Aspirations and Educational Attainment for Girls: A Policy Experiment in India. Science (2012). DOI: 10.1126/science.1212382.
[24] Beyond Bias and Barriers: Fulfilling the Potential of Women in Academic Science and Engineering (The National Academy Press, 2007) o To Recruit and Advance: Women Students and Faculty in Science and Engineering (The National Academy Press, 2006).
[25] http://genia-logias.blogspot.com.es/2014/03/normal-0-21-false-false-false-es-x-none.html.
[26] http://www.genialogias.com/Ultimas-novedades-de-la-Coleccion-Genialogias_a42.html.
[27] Esta comisión está formada por: Noni Benegas, María Ángeles Pérez López, Isabel Navarro, Julieta Valero, Paco Moral, Mara Troublant, Yaiza Martínez, Cecilia Quílez, Nuria Ruiz de Viñaspre, María García Zambrano y Antonia Díaz Rodríguez.
[28] El diseño de la Colección Genialogías ha corrido a cargo de Cristina Morano.
[29] Hughes, Mujeres poetas, ellas son el verso suelto. ABC Cultural. 12/5/2016.
[30] Alfredo Asensi, La colección Genialogías recupera ‘Los cuerpos oscuros’ de Juana Castro, El día de Córdoba, 24/5/2016.
[31] Ángel L. Prieto de Paula, Poetas de los 50, al día, El País Babelia, 16/8/2016.
[32] http://mujeresconciencia.com/.
[33] Un manifiesto pide acabar con la discriminación contra las mujeres en la ciencia. PlatormaSinc, 24/9/2015.
[34] Yaiza Martínez, Flora de Pablo: Hay que cerrar la brecha de género en liderazgo científico (entrevista). Tendencias21 1/10/2015.

Poeta, narradora, profesora y periodista especializada en divulgación científica